Temporada y país

Las fiestas en lo de tus suegros

En muchas parejas argentinas diciembre trae la misma discusión: ¿dónde pasamos el 24 y dónde el 31? En lo de tus viejos, en lo de los míos, alternamos, nos dividimos. Si además una familia vive en Córdoba y la otra en el conurbano, se suman horas de ruta y cansancio. Lo que parece un tema de logística suele esconder algo más profundo.

Una pareja en el auto cargado con regalos y un pan dulce
Temporada y país

Ejemplo de interpretación simbólica. Los casos de esta guía son didácticos, no relatos de consultas reales ni predicciones.

No es solo dónde, es a quién se elige

Para muchas personas, pasar la Navidad en una casa u otra se siente como elegir a una familia por sobre la otra. Por eso la discusión se calienta tanto. Ayuda decirlo en voz alta: «no es la cena, es que mi vieja se va a sentir dejada de lado». Nombrar el miedo de fondo baja la tensión.

Acuerdos que funcionan

Algunas parejas alternan: un año el 24 con una familia y el 31 con la otra, y al año siguiente al revés. Otras arman una sola reunión con todos. Otras pasan una fecha solos, como pareja o con sus hijos, y visitan a las familias al otro día. No hay una fórmula correcta; hay la que les sirve a ustedes y pueden sostener sin rencor.

Cuando la suegra o el suegro presionan

Hay familias que presionan con frases como «si no vienen, ya no es Navidad». Cada uno debería encargarse de poner límites con su propia familia. Si es tu madre la que presiona, te toca a vos hablar con ella, no a tu pareja. Eso evita que el otro quede como el malo de la película.

Con hijos

Cuando hay chicos, se suma su deseo de estar con los primos, con los abuelos o en su casa con sus regalos. También conviene escucharlos, según la edad. A veces los chicos quieren menos viajes y más tranquilidad de lo que los adultos imaginan.

Si hay separación de por medio

Si están separados y hay hijos, las fiestas se vuelven más complejas: con quién pasan el 24, con quién el 31. Acordarlo con tiempo, por escrito si hace falta, y no usar a los chicos como mensajeros, cuida a todos.

Cuando hay una familia ensamblada

En las familias ensambladas, con hijos de parejas anteriores, la organización de las fiestas se multiplica: hay que coordinar con exparejas, abuelos de distintos lados y chicos que van y vienen. Ayuda empezar a hablarlo en noviembre, poner por escrito quién está dónde y a qué hora, y aceptar que no todos van a estar contentos con todo.

El 25 y el 1

Muchas parejas se olvidan de que las fiestas no son solo dos noches. El almuerzo del 25 o la tarde del 1 de enero pueden ser el momento para la familia que no tocó la noche anterior, con menos presión y más calma.

Lo que podemos mirar

En una sesión podemos ver qué está en juego para cada uno, qué acuerdo es posible y cómo plantearlo sin pelear. La consulta la puede pedir cualquiera de los dos. En tarot de pareja explico cómo leo estos temas.

Antes de reservar

Lo que querés saber.

¿Las cartas me dicen con qué familia pasar la Navidad?

No deciden por ustedes. Ayudan a ver qué está en juego y a encontrar un acuerdo.

¿Podemos consultar los dos juntos?

La llamada es individual, pero cualquiera de los dos puede consultar sobre la relación.

$70.000 ARS aprox.o reservá y pagáEscribime